La Institución apoya un estudio en relación al efecto de los terremotos en el suelo marino de nuestro país. Contribuir al desarrollo de la ciencia es uno de roles principales de la Armada.

El Buque “Cabo de Hornos”, durante la comisión científica, además de lograr una inédita exploración en la Fosa de Atacama, continúa realizando otras investigaciones relacionadas con el suelo submarino.

Después de varias semanas desde que zarpó desde Valparaíso el AGS-61 “Cabo de Hornos” en una nueva expedición científica, junto al Instituto Milenio lograron una inédita exploración a la Fosa de Atacama, la Unidad continúa apoyando a diversos equipos de investigadores en sus estudios.

El Comandante del Buque, Capitán de Fragata Claudio Muñoz, se refirió al trabajo que se está realizando antes de recalar a su puerto base en Valparaíso. “El buque junto a toda su dotación ha efectuado trabajos hidrográficos, con tareas de sondaje por medio de todos los sensores que posee, y han permitido mapear con gran precisión el fondo del mar hasta los 10 mil metros. Con esto hemos podido ayudar a los científicos en el análisis de los efectos de las fallas oceánicas producto de las fracturas que se han visto expuestas como consecuencia de los últimos terremotos en la zona central”, precisó.

Por su parte el investigador del departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, Andrei Maksymowicz, explicó lo que están estudiando en esta fase de la expedición: “estamos embarcados estudiando la morfología del fondo oceánico en la zona donde ocurrió el terremoto de Illapel del año 2015, con el objetivo de analizar cuál es el efecto que tendrían las grandes fallas oceánicas en el proceso de ruptura del terremoto. Hemos tenido la oportunidad de analizar cañones submarinos que tienen cientos de kilómetros de largo, profundidades del orden de miles de metros, y asociados a la fractura de las placas oceánica hemos detectado una cantidad importante de montes submarinos que, aparentemente, tienen una génesis asociada a la falla oceánica. Por otra parte, estamos analizando la deformación que tendrían los sedimentos en la fosa, que tras la ocurrencia del evento sísmico, hizo apretar esos sedimentos y deformarlos. Estamos, entonces, tratando de medir esa deformación”.

Un apoyo relevante es el que realiza el “Cabo de Hornos” y es, precisamente, el Comandante Muñoz quien detalla lo importante que es ser parte de estos estudios. “Como Comandante del buque es una gran satisfacción apoyar a estos especialistas, ya que la Armada de Chile por medio del “Cabo de Hornos” ha podido contribuir en aumentar ese conocimiento sismológico en la zona central que, sin duda, es un factor relevante en la contribución de los intereses científicos nacionales”, afirma.

Cabe destacar que uno de los principales objetivos de la Armada de Chile además de salvaguardar la vida humana en el mar y proteger la fauna marina, es apoyar las distintas expediciones científicas que requieren los profesionales del área en nuestro país. Por ello, además del buque “Cabo de Hornos”, en la época estival, se entrega un apoyo importante a los científicos que participan de las Comisiones Antárticas donde la Institución los traslada en el buque AP-41 “Aquiles”, el rompehielos AP-46 “Almirante Óscar Viel” y el remolcador ATF-67 “Lautaro”, y durante todo el año contribuir con las diversas unidades en estas investigaciones.

Fuente: defensa.cl